Una quinceañera tiene más momentos fijos que casi cualquier boda: la misa, la gran entrada, el vals, el cambio de zapatos, la última muñeca, el brindis, el baile sorpresa y la hora loca. Cada uno necesita que el salón, la luz y la música estén listos al mismo segundo.
El tiempo después de la misa
Planeamos dos horas desde el inicio de la misa hasta que llegan los invitados a la recepción: una hora de misa, veinte minutos de fotos en la iglesia y el traslado. La corte sale antes que los invitados para que la entrada nunca sea con prisa.
Dónde entra la producción
Nuestro equipo monta cinco horas antes de la recepción. La entrada, la pista y la luz puntual para la última muñeca se ensayan con la familia el día anterior.
Pruébenlo
Cambien la Hoja del Día a Quinceañera y muevan la misa. Cada momento y cada horario se mueve con ella.